En febrero de 2012, gracias a la apuesta del reputado editor Manuel Fernández Cuesta, Centeno publica su primer ensayo y obtiene una gran repercusión mediática por ser pionera en el estudio de la imagen como herramienta de comunicación política. La autora analiza, con casos reales (nacionales e internacionales), la importancia de la indumentaria como mensaje. Además, se ofrecen las claves para desarrollar una óptima imagen gubernamental y un buen estilismo que conduzca al líder o al candidato al éxito.