(…) De nada sirve que ahora tus amigos te insistan para que pases de él (habrá que ir a elecciones, Pablo) o que te repitan que es un imbécil, que no te merece o que él se lo pierde. Ahora es tarde. Porque después del desengaño con Íñigo Errejón, Sánchez te había dado vidilla… SEGUIR LEYENDO