La princesa de Asturias le ha pedido prestado el color a la líder de UPyD, Rosa Díez, y se ha ido a Arco. Si el año pasado se decantó por un vestido rojo, en esta edición ha optado por la energía del fucsia. Y su estilismo me recuerda mucho al de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York (uno, de la primera peli y otro, de la serie). También a la pantera rosa (broma mala…). Lástima las medias tan claras…
¡Me quedo con Carrie!