Ilusa de mí, al leer en la prensa que el Camp Nou celebró el gol de Cristinao Ronaldo me emocioné imaginando la posibilidad de que finalmente la afición futbolística hubiese madurado y fuera capaz de valorar el juego y el espectáculo incluso cuando este proviene del eterno rival. Pero nada que ver, el viejo juego de pelota inglés sigue en pañales. Porque se conoce que los que aplaudieron «la proeza» del portugués eran mayoría guiris madridistas que invadieron el domingo el campo del Barça. Aunque sea agosto, sirva la estampa entonces como síntoma de la turismolandia que padece la ciudad: costaba distinguir un culé en las gradas, costaba distinguir un culé en el palco presidencial (directiva)… SEGUIR LEYENDO