Otra vez la indumentaria de la esposa del líder de Corea del Norte ha avivado los rumores sobre la posible llegada de un sucesor a la dinastía comunista. En unas imágenes de televisión con motivo de la celebración oficial del año nuevo, un dos piezas ajustado a la cintura ha descubierto que el abultado vientre de Ri Sol, que hace tres semanas intentaba disimular con un holgado vestido, ha disminuido considerablemente. No obstante, el gobierno, siempre tan hermético, no ha confirmado ni desmentido la noticia. En verdad, no hace falta: la ropa habla.