Francamente yo de este hombre no espero gran cosa pero irse a un partido de tenis enfundado en un traje de raya diplomática con el calor que hacía este fin de semana es de ser… Y para no deshacerse de ese halo suyo de dejadez y falta de higiene, el ministro de economía desabrochó su camisa azul, de calidad dudable, hasta el tercer botón. Las gafas de sol, ya sabéis. Pasemos a ver las imágenes porque esto es «incomentable».

Entre miedo y repulsión es lo que me produce De Guindos. El calor provocó que el ministro dejara colgada su americana en la baranda de los VIP. No quiero imaginar la marca de sudor bajo sus sobacos (al más puro estilo Camacho).

El sombrero lo salvó (también de una insolación). Podría llevar una pamela permanente el resto del año... Es una idea.
Te pasas mucho Centeno, te veo en la Plaza de Cataluña o Sol.
Si tenía un ratico y se fué al tenis veo normal el traje de diplomático.