Me veo haciendo un míster político en bañador azul antes de que acabe el verano. Si hace un par de días nos fijábamos en el de François Hollande, hoy reparamos en el que ha lucido el primer ministro británico en aguas mallorquinas. En el caso de David Cameron, el traje de baño no podía ser de otro color. Al igual que Margaret Tatcher, raro es el día en que el líder tory declina la oportunidad de teñir alguna pieza de su vestuario (normalmente una corbata) con su tono corporativo. La piel lechosa, muy patriótico. La barriguita, muy de marido «tengo la vida resuelta y mi mujer jamás me sería infiel».

Pobre... Yo que soy piel blanca todo el invierno, por lo menos en verano cojo color. Esta gente como mucho pillará el moreno gamba.

A sabiendas que los niños se iban a poner como gambas, recurso típico para los ingleses (y para algún español tontainas que no se pone crema y acaba quemándose): bañarte con camiseta.
Que no… que lo que lleva en el pelo Cameron seguro que es eso que se ponen las chicas de sincronizada, que seguro lo vió en en las Olimpiadas y lo copió, jajaja.