Para los que no hayáis podido hacer el seguimiento de la comparecencia de Rajoy, recupero aquí los comentarios vía tuit y facebook que he ido colgando a lo largo de la mañana acerca de los atavíos de nuestros representantes. Fin de la cita.

Mientras Rajoy cita y cita, su pelo recitaba Grecian 2000. El presidente siempre comete el mismo error: teñirse el día antes de una fecha importante, algo que aún le resta más credibilidad. Otro de sus permanentes fallos estilísticos es la inevitable corbata torcida. Por cierto, ese gesto suyo de arrugar el entrecejo cuando está sentenciando es totalmente incoherente (¿no se cree sus palabras ni él mismo?).

Mª Dolores de Cospedal, varias veces citada en la jornada de hoy por la oposición, sigue tirando de blanco angelical. Rita Barberá, por si las moscas, también.

Si alguien se aburría podía entretenerse jugando al ajedrez sobre la corbata de Duran i Lleida. Como es propio en él, gafas a juego con el resto de su estilismo.

El otro día lo cité como uno de los políticos mejor vestidos (basándome en la coherencia ideoestética), pero ese cuello desbocado de camisa de manga corta y esa americana que le obligan a llevar no le conviene nada.
Lo que me llama más la atención de la foto de la Cospe y la Barbe es la barrigaza del señor que está en medio de las dos. Parece que la camisa está a punto de reventar y saltar el botón.