Ir pa ná es tontería. Así que si vas, lo haces a lo grande. Y en la última edición del Baile de la Rosa, Beatrice de Borromeo ha vuelto a dejar en evidencia a las damas de la saga Grimaldi que siguen empecinadas en vestirse con los carísimos pero espantosos trapos del Chanel de Lagerfeld (si Coco levantara la cabeza le arrancaba la coleta y la tontería de un suspiro). Con un espectacular vestido rojo de Haute Couture Giambattista Valli -digno de las alfombra rojas del Hollywood de antaño, el de Grace Kelly- la periodista italiana fue el centro de todas las miradas (de admiración pero también de envidia). La cara de la bella Carlota Casiraghi lo dice todo: #loveBorromeo ha destronado a su cuñi.
- Espectacular
- Guiño de Borromeo a su país al escoger para la ocasión a una firma italiana
- Con el esperpento del resto de familia, normal que todas la miradas se dirijan hacia la izquierda
- Que estos sacos de patatas lleven la etiqueta de Chanel…
- La hija menor de Carolina quiere ser como su cuñada y no como su hermana
- Ojo a la cara de envidia de Carlota
- Los pies de Carlota al posar… ARGHHH
- Carolina tiene un físico espectacular, pero a ciertas edades los brazos hay que taparlos
- Dicen que la madre era más guapa que la hija. Belleza en ambas, sin duda.
- Charlene (la sosa) no asistió. Total, pa qué
- Tatiana Santo Domingo de Morticia Adams… He aquí la prueba de que el dinero no da el buen gusto
- Esperando al príncipe azul para que te lleve al Imperator 😉