Como cada verano, los medios de comunicación se han mostrado ansiosos por cazar a nuestros dirigentes públicos en paños menores o, en su defecto, en bañador. A nosotros nos encantan este tipo de instantáneas porque sirven para humanizar al político. Y es que sin su escudo habitual -es decir, sin el traje y la corbata- nos da la sensación de que pierden parte de su poder (excepto Barack Obama que aún saliendo de la playa sigue siendo el presidente de los EEUU). Para todos los demás, ya sabemos, en el agua de mar, todos los defectos y virtudes conseguirán salir a flote.
PD. Mil gracias a mi querido Quique Falcón por su arte y su paciencia.
Me ha gustado el contenido, el entorno y
la vocalización de la periodista Patrycia Centeno.
Ah, y muy guapa.