Todo aquel que me conoce se parte de la risa cada vez que me miro en un espejo (siempre que puedo). Y es que mi cara ante el cristal se ve que es destornillante: inflo los mofletes. El gesto lo aprendí por imitación al ver a mi preciosa madre ponerse el colorete cuando yo era apenas una niña y desde entonces no hay manera de quitarme el deje. Hoy, contemplando la única foto de las vacaciones estivales de la familia real (incompleta) en Mallorca, se me han ido los ojos a la inclinación de la pierna de la infanta Leonor. El posado es similar al de Letizia (la camiseta de la línea U de Adolfo Domínguez se me antoja más propia para una dependiente de la firma que para la futura reina aunque la prefiero a las Lacoste de Froilán y Victoria). De tal palo, tal astilla.

Es eso, o que la pobre niña estaba deseando ir al baño (por decirlo finamente… :P)